La etiqueta, el vendedor silencioso

En la actualidad, hay una sobreexposición de productos en medio de una gran red de oferta y demanda, donde la competencia solo permite la supervivencia de los más capacitados, no quedando exentas las marcas, todo lo contrario, cada vez están más implicadas en hacer suyas las leyes de atracción que hagan inevitable su elección frente a la de un competidor con las mismas inquietudes e iniciativas. 

Por ello, se ha convertido en un reto para las empresas no solo transmitir en el producto un mensaje, sino, despertar el interés del consumidor; pongamos un ejemplo, detengámonos un momento y reflexionemos lo siguiente: Frente a una vitrina de la sección de vinos, ¿cuál sería la primera botella que tomaríais, al menos, para mirarla de cerca? Habrá quienes se decantarían por una marca en particular, por fidelidad a ella como consumidores, otros que buscaríais la de menor precio, pero de seguro, que ninguno podremos evitar observar esa botella cuya imagen resalta frente al resto, y es esa curiosidad, la que hará que le demos menos valor a lo que anticipa nuestras compras y nos arriesguemos por el cambio.

Pues así lo confirman los estudios, el 85% de las decisiones de compras en los puntos de ventas se producen de manera instantáneas, donde los consumidores reconocen recibir una mayor influencia del packaging que del propio marketing fuera de tienda, por ello, las empresas a la hora de definir el diseño de la etiqueta que llevará su producto, deben ser prudentes en la elección de las formas, materiales y colores, y éstos, derivarse de un estudio previo, que garantice, una vez en exhibición el artículo, la comunicación y seducción a la hora de la compra, y que además de un factor visual, al incorporar en el etiquetado: aromas, relieves y materiales eco-friendly, despierten en el consumidor la necesidad de tocarlos, olerlos y retenerlos en su memoria, sin dejar de percibir de ellos, información útil para su consumo.

De esta manera, es como la etiqueta como propia embajadora de una marca, se convierte en su más efectiva vendedora, capaz de conectar con el consumidor y anticiparse a lo que éste piense o espere del producto, con técnicas de seducción que inciten a soñar, pero vendiendo realidad, en una historia, que solo dura segundos.

Haz de tu etiqueta, tu mejor presentación!!

2nd junio, 2021 |